Alternativas para prevenir la caída en ADULTOS MAYORES

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A pesar de la considerable investigación y el esfuerzo clínico, las caídas entre las personas de 65 años o más van en aumento. Un adulto mayor es tratado en la sala de emergencias por una caída cada 11 segundos, con lesiones que van desde simples cortes y hematomas hasta huesos rotos. Las fracturas de cadera son la lesión más grave por caídas, y más de la mitad de los adultos mayores hospitalizados por fracturas de cadera después de una caída nunca recuperan sus niveles anteriores de movilidad o calidad de vida. Además, las caídas son una de las principales causas de muerte entre los adultos mayores. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, un adulto mayor muere a causa de una caída cada 19 minutos. A pesar de estas aleccionadoras estadísticas, las caídas no son una parte ineludible del envejecimiento; por el contrario, la mayoría de las caídas se pueden prevenir en gran medida.

Las caídas son particularmente difíciles de estudiar y prevenir porque no hay dos caídas iguales
A lo largo de los años, he entrevistado a cientos de adultos mayores que habían sufrido una caída recientemente, y una cosa está clara: cada caída se produce a partir de la interacción única del equilibrio de la persona, la tarea que estaba realizando justo antes de la caída y la siempre- entorno cambiante en el que se movían. Todas estas cosas hacen que sea difícil determinar la causa exacta de una caída en particular y casi imposible descubrir puntos en común entre todas las caídas que sufren los adultos mayores.

La complejidad de las caídas puede ser la clave para su prevención
Ahora está bastante claro que las estrategias de prevención de caídas que se dirigen a un solo factor con un vínculo bien conocido con el riesgo de caídas, como la debilidad muscular, no reducen eficazmente las caídas en los adultos mayores. En cambio, los investigadores ahora creen que para mantener a los adultos mayores seguros y libres de caídas a lo largo de los años, las intervenciones deben apuntar continuamente a múltiples factores individuales y ambientales.

Este punto de vista actual quizás se destaque mejor en el ensayo clínico STRIDE en curso. Este ensayo pragmático ha inscrito 86 centros de práctica de atención primaria en todo el país y más de 5400 adultos mayores que están en riesgo de caídas. El objetivo de este estudio es comparar la efectividad del estándar de atención actual (que es principalmente educación sobre la prevención de caídas) con intervenciones individualizadas desarrolladas por enfermeras “administradoras de atención de caídas” que trabajan en colaboración con médicos de atención primaria. El administrador de atención de caídas evalúa primero al adulto mayor en cuanto a ocho factores de riesgo modificables clave de caídas y lesiones relacionadas con caídas: fuerza y ​​equilibrio, medicamentos, deficiencia de vitamina D, seguridad en el hogar, hipotensión ortostática, discapacidad visual, problemas en los pies y el calzado y osteoporosis. Usan esta información, junto con las preferencias personales de cada participante, para diseñar e implementar una intervención personalizada que combina estrategias para el adulto mayor, recomendaciones para su médico e incluso referencias a proveedores de salud y organizaciones comunitarias locales para apoyar a ciertos aspectos de la intervención.

El ensayo STRIDE está cerrado a la inscripción; sin embargo, la recopilación de datos y el análisis de su eficacia aún están en curso. Mientras tanto, aquí hay cinco acciones específicas que puede tomar para minimizar los factores de riesgo de caídas.

Haga del ejercicio parte de su rutina diaria. Según el Informe de salud especial de la Escuela de Medicina de Harvard, Mejor equilibrio, los músculos tensos, inflexibles o débiles junto con una mala postura y resistencia afectan el equilibrio y pueden provocar caídas. El ejercicio regular aprobado por un médico puede ayudar a contrarrestar cada uno de estos factores. Un análisis reciente de la base de datos Cochrane de revisiones sistemáticas concluyó que el ejercicio regular puede reducir la tasa de caídas en un 23% y la cantidad de personas que caen en un 15%.

Mantente mentalmente activo. Los investigadores han identificado recientemente a la cognición como un factor clave en el equilibrio y el riesgo de caídas. Esto se debe a que debemos prestar atención al mundo que nos rodea, evitar distracciones, “recordar” dónde está nuestro cuerpo en el espacio y tomar las decisiones correctas para modificar nuestros movimientos cuando nuestro entorno cambia inesperadamente. Es por estas razones que mantenerse activo mentalmente y participar en ejercicios de cuerpo y mente como tai chi, yoga o danza, han demostrado ser estrategias de prevención de caídas particularmente efectivas para los adultos mayores.

Revise sus medicamentos. Discuta todos sus medicamentos con su médico y utilícelos estrictamente según lo prescrito. Tenga en cuenta que algunos medicamentos tienen efectos secundarios (somnolencia, mareos, debilidad muscular, etc.) que pueden alterar su equilibrio y provocar una caída.

Hágase exámenes de la vista y la audición con regularidad. Dependemos de nuestra visión y audición para mantener el equilibrio a medida que avanzamos cada día. El uso de anteojos y audífonos cuando se prescriben puede reducir la probabilidad de problemas de equilibrio y caídas.

Realice un inventario anual de la vivienda. Reorganizar el dormitorio, la cocina, la sala de estar y otras áreas comunes de acuerdo a sus necesidades también es importante para reducir las caídas y / o evitar que se repitan con el tiempo. Por ejemplo, mantenga los medicamentos, la ropa, la comida, los platos y otras necesidades para la vida cotidiana al alcance de la mano. Evite las alfombras esparcidas y quite los muebles de poca altura, como mesas de café y estanterías para libros, que pueden obstruir el acceso directo a puertas, pasillos y ventanas. Ilumine el camino de día y de noche con lámparas junto a la cama y lamparillas en cada habitación, e instale interruptores de luz en todas las puertas. Los pasamanos a ambos lados de las escaleras y las barras de apoyo para la ducha y el inodoro son esenciales.
También es importante recordar que las caídas tienen un impacto significativo en su calidad de vida, ya sea que causen lesiones o no. Sólo el miedo a caer puede causar pérdida de confianza y depresión, lo que puede llevar al aislamiento y la ansiedad a medida que los adultos mayores se retiran de las actividades externas o compromisos sociales. La implementación temprana de múltiples medidas preventivas y su evaluación a menudo puede facilitar su movilidad, reducir sus posibilidades de perder el equilibrio y ayudar a mantener su calidad de vida en los años venideros.

Fuente: https://www.health.harvard.edu/blog/preventing-falls-in-older-adults-multiple-strategies-are-better-2019102218085